Guía
Prueba de conducción de un coche de segunda mano: cómo hacerla bien
La prueba de conducción de un coche de segunda mano es el momento en que el coche deja de ser un anuncio y empieza a contar la verdad. Te explicamos cómo prepararla, qué recorrido hacer y cómo leer lo que notas al volante.
Ver un coche parado dice mucho, pero no lo dice todo. La prueba de conducción de un coche de segunda mano es la única forma de comprobar cómo trabajan juntos el motor, la caja de cambios, la suspensión y los frenos, y de detectar fallos que solo aparecen con el coche en movimiento y a temperatura. En nuestra checklist para comprar un coche usado la resumimos en unos pocos puntos; aquí entramos en detalle, con el método que seguimos los peritos y cómo interpretar lo que notes.
Antes de arrancar
Una buena prueba empieza antes de girar la llave. Hay tres cosas que conviene dejar resueltas cuando quedas con el vendedor:
- Que el motor esté frío. Pide expresamente que no lo arranque antes de que llegues. Al llegar, pon la mano sobre el capó: si está templado, pregunta por qué.
- Que el coche pueda circular: con la ITV en vigor y con un seguro que cubra la conducción por otra persona. Pregunta al vendedor por las condiciones de su póliza; si no lo tiene claro, que conduzca él un primer tramo y tú después, donde sea seguro.
- Tiempo suficiente. Una vuelta a la manzana no sirve. Reserva al menos media hora para la prueba y otro rato para revisar el coche al volver.
Antes de salir, siéntate al volante sin prisa. Ajusta asiento y espejos, comprueba que el cinturón recoge bien y mira el cuadro al dar el contacto: todos los testigos deben encenderse unos segundos y apagarse después. Un testigo que no se enciende nunca puede estar desconectado a propósito.
El arranque con el motor en frío
Los primeros segundos son de los más reveladores de toda la prueba. Con el motor frío, el aceite todavía no ha llegado a todas partes y las holguras son mayores, así que los defectos se oyen mejor:
- Arranque: debe ser rápido y limpio. Si cuesta, puede haber problemas de batería, de motor de arranque, de alimentación o, en diésel, de calentadores.
- Ruido metálico durante uno o dos segundos: en algunos motores puede apuntar a una cadena de distribución con tensor desgastado. No lo pases por alto.
- Humo: un poco de vapor blanco en una mañana fría es normal. Un humo azulado persistente sugiere consumo de aceite; uno negro y espeso, una combustión deficiente.
- Ralentí: las vueltas deben estabilizarse en poco tiempo. Oscilaciones, petardeos o vibraciones fuertes en el volante son motivo para investigar.
Deja el coche al ralentí un par de minutos mientras das una vuelta alrededor con el motor en marcha. Escucha el escape y fíjate en si aparecen olores a gasolina, a gasoil o a anticongelante.
Cómo diseñar el recorrido
El error más frecuente es probar el coche solo por calles conocidas por el vendedor. Lo ideal es proponer tú un recorrido que combine distintos tipos de vía, porque cada uno pone a prueba sistemas diferentes:
| Tramo | Qué permite comprobar |
|---|---|
| Ciudad con semáforos | Embrague, primeras marchas, arrancadas, sistema start-stop y funcionamiento en atascos |
| Badenes y calles bacheadas | Amortiguadores, silentblocks, bieletas y ruidos de carrocería |
| Rotondas y giros cerrados | Dirección, transmisiones (chasquidos al girar con el volante muy girado) y rótulas |
| Autovía o vía rápida | Vibraciones a velocidad sostenida, ruidos de rodamientos, estabilidad y regulador de velocidad |
| Cuesta pronunciada | Embrague bajo carga, respuesta del turbo y temperatura del motor |
| Zona despejada y segura | Frenada fuerte controlada y comportamiento del ABS |
Los motores diésel modernos merecen una mención especial: un tramo de vía rápida de varios kilómetros ayuda a ver si el filtro de partículas regenera con normalidad. Lo explicamos en la guía para comprar un coche diésel de segunda mano.
Conduce con la radio apagada y las ventanillas cerradas en una parte del trayecto, y abiertas en otra. Hay ruidos que solo se oyen desde fuera, como el silbido de un turbo o el roce de una pastilla de freno.
Ruidos y vibraciones: qué pueden indicar
No hace falta ser mecánico para notar que algo no va bien; lo difícil es saber cuánto importa. Esta tabla recoge las sensaciones más habituales en la prueba de conducción de un coche de segunda mano y su origen más probable. Son orientaciones, no diagnósticos: la causa real se confirma en taller o con una inspección pericial.
| Lo que notas | Cuándo aparece | Posible origen |
|---|---|---|
| Zumbido que aumenta con la velocidad | En recta, sin acelerar ni frenar | Rodamiento de rueda o neumáticos con desgaste irregular |
| Vibración en el volante | Entre velocidades medias y altas | Ruedas desequilibradas, llanta dañada o neumático deformado |
| Golpe seco | Al pasar un badén o un bache | Amortiguador, copela, bieleta o silentblock gastados |
| Chasquido rítmico | Girando a baja velocidad con el volante muy girado | Junta homocinética de la transmisión |
| Silbido agudo al acelerar | Con el motor cargado | Fuga en el circuito de admisión o turbo con holgura |
| Vibración fuerte al ralentí o al arrancar | Con el coche parado | Soportes de motor o, en muchos diésel y algunos gasolina, volante bimasa |
| Chirrido metálico | Al frenar | Pastillas al límite o disco dañado |
Anota en el móvil cada cosa que notes y en qué momento ocurre. Es mucho más útil decir «golpe en la rueda delantera izquierda al pasar badenes» que «hace un ruido raro».
Frenos y dirección
Frenos
En una zona sin tráfico y con seguridad, haz primero varias frenadas suaves y después una más enérgica. Fíjate en estos puntos:
- El pedal debe tener un tacto firme y constante. Si se hunde poco a poco o se nota esponjoso, puede haber aire en el circuito o un problema hidráulico.
- Si el pedal o el volante vibran al frenar desde velocidad alta, los discos pueden estar alabeados.
- El coche debe frenar recto. Si se va hacia un lado, puede haber una pinza agarrotada o un desgaste desigual.
- Prueba el freno de mano en una cuesta: debe sujetar el coche sin necesidad de tirar al máximo. Si es eléctrico, comprueba que se activa y se libera sin avisos.
Dirección
En una recta sin pendiente lateral, sujeta el volante con suavidad: el coche debe mantener la trayectoria y el volante debe ir centrado. Un volante torcido en recta suele indicar un problema de alineación, que a veces es la huella de un golpe en la suspensión. Al girar con el coche parado o a baja velocidad, la asistencia debe ser uniforme, sin puntos duros ni ruidos de bomba.
Cambio manual, embrague y caja automática
Cambio manual y embrague
Pasa por todas las marchas, también la marcha atrás, subiendo y bajando. Ninguna debería rascar ni costar al entrar. Para valorar el embrague, fíjate en dónde empieza a morder el pedal: si lo hace casi al final del recorrido, puede estar cerca del final de su vida. Otra prueba útil: en una marcha larga y a pocas vueltas, acelera a fondo de forma progresiva; si las revoluciones suben sin que el coche gane velocidad en proporción, el embrague patina.
Caja automática
Las cajas automáticas, de doble embrague o de variador continuo pueden suponer reparaciones caras, así que merecen atención. Comprueba que el coche sale con suavidad desde parado, que los cambios no producen tirones ni golpes y que no hay retrasos al pasar de parking a marcha atrás o a conducción. Prueba también el modo manual o las levas si las tiene. Muchas cajas se comportan bien en caliente y muestran sus defectos en frío, por eso es importante que la prueba empiece con el coche sin calentar.
Consejo de perito: en un coche con caja automática, haz algunas maniobras lentas de aparcamiento. Las sacudidas a muy baja velocidad son un síntoma habitual de embragues desgastados en las cajas de doble embrague.
Después de la prueba
Al volver, no apagues el motor enseguida. Esos minutos con el coche caliente son una segunda inspección:
- Mira el indicador de temperatura: debe estar estable. Espera a oír cómo arranca el electroventilador.
- Comprueba que ningún testigo se ha encendido durante el recorrido.
- Abre el capó y busca olores a quemado, vapores o restos de líquidos que antes no estaban.
- Mira debajo del coche: un goteo que no existía en frío puede aparecer con el motor caliente y el aceite más fluido.
- Apaga y vuelve a arrancar: un arranque en caliente difícil también es un dato relevante.
- Prueba la climatización: aire frío de verdad y calefacción en pocos minutos.
Si llevas un lector de diagnosis, conéctalo antes y después de la prueba. Algunos fallos se registran en las centralitas sin encender ningún testigo, y unos códigos borrados recientemente pueden indicar que alguien ha querido limpiar el historial justo antes de la venta.
Prueba de conducción de un coche de segunda mano: resumen paso a paso
- Queda de día, con el motor frío, la ITV vigente y el seguro aclarado.
- Revisa testigos al dar el contacto y escucha el arranque en frío.
- Haz un recorrido de al menos media hora que combine ciudad, baches, rotondas, vía rápida y una cuesta.
- Comprueba frenos, dirección, embrague o caja automática en condiciones seguras.
- Anota cada ruido o vibración con el momento en que aparece.
- Al volver, revisa temperatura, fugas, olores y testigos, y vuelve a arrancar en caliente.
- Si algo no te convence, no lo dejes en «seguramente no es nada»: pide una revisión profesional antes de pagar.
Una prueba bien hecha descarta muchos coches, pero tiene límites: no mide la pintura, no lee todas las centralitas y no ve los bajos en un elevador. Nuestra revisión de coches de segunda mano incluye una prueba dinámica con diagnosis completa, hecha por un perito que no tiene ningún interés en la venta.
Resolvemos tus dudas
Preguntas frecuentes sobre la prueba de un coche usado
¿No encuentras tu pregunta? Escríbenos y te responde un perito.
Preguntar por WhatsApp¿Cuánto tiempo debe durar la prueba de un coche de segunda mano?
Como orientación, al menos media hora de conducción, combinando ciudad, baches, rotondas y vía rápida. Con menos tiempo, el motor y la caja de cambios no llegan a su temperatura normal y muchos defectos no se manifiestan.
¿Por qué hay que probar el coche con el motor frío?
Porque con el motor frío las holguras son mayores y el aceite aún no protege todas las piezas, así que ruidos de distribución, humos o dificultades de arranque se aprecian mejor. Un motor calentado antes de tu llegada puede ocultar esos síntomas.
¿Puedo conducir un coche en venta con el seguro del vendedor?
Depende de las condiciones de su póliza. Pregunta al vendedor si su seguro cubre a otros conductores y, si no está claro, que conduzca él mientras tú observas y escuchas. Nunca circules con un coche sin seguro ni con la ITV caducada.
¿Qué significa que el embrague muerda muy arriba?
Que el coche empieza a moverse con el pedal casi suelto. Suele ser señal de un embrague desgastado. Combinado con que las revoluciones suban sin que el coche acelere en marchas largas, indica que habrá que sustituirlo pronto.
¿Sirve conectar un lector OBD durante la prueba?
Sí. Leer las centralitas antes y después del recorrido permite ver errores registrados que no encienden ningún testigo y detectar si los códigos se han borrado recientemente. Un lector básico ayuda, aunque la diagnosis profesional accede a mucha más información.
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